Contáctanos en hola@casaonce.mx

#FinDe: Los Picachos en San Miguel de Allende

#FinDe: Los Picachos en San Miguel de Allende
15 septiembre, 2017 admin

Por: Catalina Romero

El 2017 ha sido un año bastante interesante para México. Aunque no soy mexicana, cada día me siento más orgullosa de este lindísimo país y de haber elegido la CDMX como mi residencia actual. Entre los muchísimos reconocimientos que se han realizado durante este año para la República Mexicana, incluyendo listados con nuevos talentos, comidas exóticas y lujo y turismo, San Miguel de Allende se llevó el premio a la Mejor Ciudad del 2017.

Justo cuando nombraron a la ciudad, tuve la fortuna de visitarla y ver las primeras reacciones de los turistas y locales. Hace cinco años no la visitaba y desde el primer momento en que la volví a ver, no puse en duda ni un segundo, la razón detrás de este reconocimiento (a nivel internacional).

Mi primera parada, sorpresivamente, fue el hotel en el que me iba a hospedar. Nunca había estado ahí y con un solo un pie adentro, no podía estar más fascinada. Llegué a la Hacienda Los Picachos. Un hotel a diez minutos del centro histórico de la ciudad, el cual se inspira 100% en el concepto y lugar equino. Apenas entras, y dejas estacionado el carro, se abre una explanada adornada con piezas de madera y techos de tejas de ladrillo.

La recepción es como una casa de lujo rural, la cual mantiene ese aroma de leña y ambiente acogedor. Continúas caminando y ves como respeta 100% su inspiración y se abre entre pasillos largos, los cuales albergan las habitaciones en donde se hospedan los visitantes. Cuenta con dos alas. Un ala con todas las habitaciones y una entrada a los establos y pista para los caballos y otra en donde está el comedor, adornado con candelabros y rodeado de un pequeño lago.

Las habitaciones son un verdadero espectáculo. Son pequeñas, pero la elegancia se mantiene en un 150% desde el primer segundo en que abres la puerta. Sábanas blancas, ambientación en maderas oscuras y superficies lisas y frescas, y cada habitación, con una vista directa, o a la hacienda, o a los alrededores.

Como me decía una amiga hace poco, un punto clave al quedarse en un hotel, es ver el baño y el clóset de la habitación. El baño de cada habitación de este lugar está claramente inspirado en un spa. Las regaderas son modernas, pero el layout es con piso de piedras y luces tenues alrededor. Los productos de baño son un pequeño lujo y es la distancia perfecta entre las camas y la entrada.

Después de poder dormir durante más de ocho horas consecutivas, en un silencio profundo, me desperté contenta y con ganas de regresar. Le recomendé el lugar a personas que sé que visitan con gran frecuencia y como un punto adicional, es un lugar que evita el alboroto y el ruido del centro histórico. Esto, si lo que el turista busca es tranquilidad y relajación, esta es una de las mejores opciones.

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*